¿Cómo prefieren pagar los millennials? ¿Y la generación Z?

Mucho se ha escrito sobre los millennials, también llamados generación Y. Se trata de aquellos jóvenes nacidos entre 1981 y 1993, los que han crecido con los cambios tecnológicos y la popularización de internet. Y es precisamente por esta exposición tecnológica la que les ha llevado a tener unas características muy concretas como consumidores y las preferencias más digitales a la hora de pagar.

Sin embargo, contra todo pronóstico, la generación Z ha llegado con preferencias muy diferentes a sus predecesores. Estos jóvenes, nacidos entre 1994 y 2010, han crecido ya dentro del boom tecnológico, cuando ya se disponía de más información sobre los peligros a los que estaban expuestos, lo cual también les ha otorgado características concretas pero, como hemos comentado, muy diferentes a las de los millennials.

Estas dos generaciones son el target principal del marketing de consumo actualmente, pues recogen a las personas que en este momento tienen entre 19 y 38 años, es decir, los que empiezan a tener capacidad económica para consumir independientemente y aquellos que más consumen (en España, de los 38 a los 44 años).

 

¿Cómo prefieren comprar y pagar los millennials?

Los millennials son los que más compran online, especialmente a través del teléfono móvil. No son propensos a endeudarse, pero sí quieren tener diferentes formas de pago entre las que elegir, siendo la tarjeta de débito su favorita.

Les gusta poder comparar y elegir la mejor opción en cada caso, por eso valoran las opiniones de otros clientes y cualquier dato que les ayude en su toma de decisiones. Son exigentes en sus compras online, por eso lo mejor es ofrecerles productos de calidad y descuentos siempre que se tenga ocasión.

 

¿Cómo prefieren comprar y pagar la generación Z?

Aunque tienen algunos puntos en común con la generación anterior, en este caso vemos una diferencia fundamental: lejos de preferir hacer las compras a través del smartphone o incluso del ordenador, los más jóvenes eligen las tiendas físicas para conseguir una mayor inmediatez y una experiencia de compra compartida con amigos. La tarjeta de débito (en físico o digital) es también su elección favorita para pagar.

En común con los millennials encontramos que son también muy exigentes y les gusta comparar, por lo que la manera de captar su atención con un sitio web y conseguir la venta será ofrecerles una oferta que no puedan rechazar: productos de calidad, con entrega rápida, avalados por otros compradores y, a poder ser, al mejor precio del mercado. 

 

Pero si algo tienen en común ambas generaciones es su exigencia en el nivel de seguridad y de confianza que transmita un negocio online. Por eso, es muy importante poner esfuerzo en todos los detalles que harán que tu sitio ofrezca la imagen correcta. 

Elegir una pasarela de pago que se integre dentro del sitio web, tenga un buen sistema de seguridad y no requiera muchos pasos para completar los pedidos es fundamental. Este es el caso de nuestra pasarela Paylands.

 

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¿Por qué el teléfono móvil gana terreno como medio de pago favorito?

¿Por qué el teléfono móvil gana terreno como medio de pago favorito? La respuesta rápida está clara: por agilidad. Pero sabiendo que no solo ganan terreno en los pagos físicos sino también en los pagos online, la comodidad pasa a un segundo plano dejando lugar a otros motivos no tan simples.

Tanto para los pagos físicos contactless como para los pagos online, el smartphone gana adeptos año tras año, algo que poco tiempo atrás hubiera parecido imposible y se consideraba incluso peligroso. Pero lo cierto es que el tiempo ha dado la razón a la tecnología y cada día se comprueba que se trata de un medio de pago muy seguro y cómodo. 

 

Teléfono móvil para pagos físicos contactless

Sabemos que los pagos contactless (tanto con el móvil como con la tarjeta) están desplazando al uso convencional de la tarjeta o al efectivo (un 65% en 2018). Las ventajas están claras: el pago es mucho más rápido y, en muchas ocasiones, si es menor a 20€ ni siquiera es necesario introducir el pin, acelerando todavía más el proceso.

Pero utilizar la tarjeta, aunque sea en su modalidad contactless, implica tener que abrir la cartera y buscarla, mientras que el teléfono móvil siempre se tiene a mano y con el patrón de acceso tan automatizado que apenas requiere unos milisegundos. Y precisamente ese patrón de acceso supone un nivel de seguridad mayor al que tiene la tarjeta de crédito, siendo dos los niveles en caso de que la app que se utilice para el pago también tenga un pin. 

Curiosamente se suele considerar que el pago móvil contactless es más inseguro, pero lo cierto es que lo es mucho más que con la tarjeta contactless, que como hemos visto, no requiere ninguna identificación en pagos hasta 20€. En cualquier caso, como se intuye, el motivo principal de elegir el móvil es la agilidad.

 

Teléfono móvil para pagos online

El crecimiento de este tipo de pagos lleva también un buen ritmo de crecimiento a pesar de que, a diferencia del tipo de pago móvil que hemos visto anteriormente, esta opción no es más cómoda que su alternativa: el PC. Aún así, hemos pasado de un 25% en 2014 a un nada desdeñable 63% en 2018. ¿Cómo es esto posible, si es mucho más fácil y cómodo hacer las compras online desde un ordenador?

La respuesta es múltiple: por un lado, nos pasamos el día usando el smartphone en cada momento libre que tenemos, tiempo que es habitual aprovechar para navegar por las redes sociales o buscar productos que necesitamos o deseamos. En ambos casos, es muy probable acabar en una ficha de producto y hacer efectivo el impulso de comprar inmediatamente.

Por otro lado, con las medidas de seguridad actuales, prácticamente en todas las compras online es necesario tener a mano el teléfono móvil para recibir un código de seguridad y poder completar el proceso de compra. Esto es así tanto si se está realizando la compra en el pc como en el móvil. De esta manera, ¿para qué emplear dos dispositivos cuando se puede hacer todo directamente en uno?

Si a esto le unimos la constante ampliación del tamaño de las pantallas móviles y los nuevos métodos de identificación biométricos (huella dactilar, reconocimiento ocular o facial, etc.), se aumenta la comodidad y velocidad para realizar cualquier proceso a través de los dispositivos móviles, convirtiéndose estos en pequeños ordenadores y en el método único de pago en cualquier circunstancia. 

 

¿Y de cara al futuro?

Mucho se habla sobre cómo serán los pagos del futuro, y si tenemos en cuenta solo las tecnologías que ya se están probando, la tendencia está clara: pagos minimalistas donde la interacción humana es prácticamente inexistente. Son los conocidos como pagos invisibles.

A este tipo de pagos se puede acceder de maneras más o menos “futuristas”, pero todas tienen en común que lo único que el cliente necesita hacer para llevarlas a cabo es confirmar su voluntad de pagar. Desde identificar el móvil inalámbricamente sin sacarlo del bolsillo o el bolso hasta la identificación biométrica facial, pasando por wearables como los smartwatch o implantes bajo la piel. Tecnologías que ahora nos pueden parecer más o menos lejanas pero que, sin duda, acabarán ganándose el favor de la sociedad por su practicidad, que a fin de cuentas es lo que siempre acabamos primando. 

Fuentes: Statista, Mastercard

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