¿Qué es la biometría?
La biometría se refiere a los métodos de autenticación que se basan en rasgos únicos de cada persona, ya sean físicos o de comportamiento, como huella digital, rostro, iris o voz.
En el ámbito de los pagos, la biometría permite reemplazar sistemas tradicionales como el número PIN, contraseñas o firmas, añadiendo una capa adicional de seguridad y autenticidad prácticamente imposible de falsificar.
Tipos de autenticación biométrica en pagos
- Reconocimiento de huella: Es la forma de autenticación biométrica más común, especialmente utilizada en los teléfonos móviles, tablets y otros dispositivos electrónicos. Un sensor capta la información de la huella, la transforma en un hash biométrico que se almacena de forma segura y que puede usarse posteriormente para autorizar un pago.
- Reconocimiento facial: Su uso ha crecido en los últimos años, en gran parte gracias a la integración de las wallets y servicios de pago móvil, como Apple Pay o Google Pay. Funciona de manera muy similar a la huella, a través de la cámara del dispositivo se hace un análisis de las características faciales únicas, se almacena y se puede usar a posteriori.
- Reconocimiento por voz: Menos común debido a las complejidades técnicas que implica. Se analizan las características vocales como tono, velocidad, timbre y patrones de pronunciación y se crea un perfil de voz del usuario. Se ha utilizado principalmente para asistentes virtuales y bancos digitales para autorizar pagos o transacciones telefónicas
- Reconocimiento del iris: No se suele utilizar debido a la complejidad de la captación de los datos, ya que analiza el patrón único del iris del ojo utilizando cámaras infrarrojas de alta resolución. Al igual que el resto de opciones, los datos biométricos son cifrados evitando que la imagen del iris real sea transmitida o almacenada de forma insegura.
Evolución de la autenticación biométrica
Antes de llegar a los pagos, la biometría se utilizaba en ámbitos policiales, migratorios y de seguridad. Estos sistemas permitían verificar identidades mediante características físicas o patrones de comportamiento.Con el tiempo, los sensores se hicieron más pequeños, rápidos y precisos, lo que permitió integrarlos en dispositivos de consumo.
Con la incorporación a los smartphones, varias compañías tecnológicas impulsaron los pagos biométricos de consumo masivo. Apple fue pionera con el lanzamiento de Touch ID en 2013, seguido de Apple Pay en 2014, que permitía autorizar pagos mediante huella dactilar. Samsung introdujo Samsung Pay con autenticación por huella y, posteriormente, reconocimiento de iris y facial. Google desarrolló Android Pay, lo que actualmente conocemos como Google Pay, integrando también autenticación biométrica para pagos móviles. Estas iniciativas marcaron el inicio de la adopción masiva de pagos por biometría en dispositivos personales.
Ahora, tras el constante crecimiento del ecommerce y la digitalización bancaria, aumentó la necesidad de autenticación fuerte.La industria de pagos vio en la biometría un método capaz de cumplir con estándares de seguridad como PSD2 / SCA, reduciendo riesgos de fraude y mejorando la experiencia del usuario.
Pagos por biometría: casos de uso
Los pagos biométricos se utilizan en una gran variedad de campos:
Comercio minorista
Permite a los clientes autenticar pagos de manera rápida mediante huella digital o reconocimiento facial, tanto en tiendas físicas como en ecommerce.
Bancos y servicios financieros
Se emplea para acceder a cuentas y validar transacciones. Por ejemplo, es muy común acceder a la banca online a través de la huella dactilar o el reconocimiento facial. También se está utilizando mucho para confirmar una transacción tipo Bizum.
Monederos digitales
Los usuarios, a través de las wallets, pueden autorizar pagos, acceder a entradas digitales o a tarjetas de embarque gracias a sus datos biométricos, simplificando los procesos de compra y acceso.
Ventajas de los pagos por biometría
Adoptar pagos biométricos implican una serie de beneficios tanto para los comercios como para los usuarios:
Ventajas para los usuarios:
- Seguridad mejorada: La biometría reduce el riesgo de fraude, ya que los datos físicos (huella, rostro, iris, voz) son únicos e imposibles de replicar fácilmente.
- Comodidad y rapidez: Permite autorizar pagos sin necesidad de recordar PINs, contraseñas o llevar tarjetas físicas.
- Autenticación sin contacto: Especialmente con reconocimiento facial o iris, se minimiza el contacto físico, útil en pagos móviles o terminales POS.
Ventajas para los comercios:
- Reducción de fraude y chargebacks: Al verificar de manera más confiable la identidad del cliente, se disminuye la probabilidad de transacciones no autorizadas y disminuye el ratio de chargebacks.
- Optimización del flujo de pagos: Los pagos se procesan más rápido, mejorando la experiencia del cliente en el punto de venta.
- Cumplimiento de estándares de seguridad: La biometría, cuando se integra correctamente, contribuye al cumplimiento de normativas como PCI DSS y EMV 3DS.