El cross selling, también conocido como venta cruzada, es una estrategia comercial que consiste en ofrecer productos o servicios adicionales relacionados con la compra que un cliente realiza. El objetivo es incrementar el valor de la transacción y mejorar la experiencia del usuario sugiriendo complementos que puedan serle útiles y se ajusten a sus necesidades.
En el contexto de ecommerce y entornos digitales, el cross selling puede presentarse en varias formas. Por ejemplo, si un cliente compra un un iPhone:
Al ofrecer productos o servicios adicionales que tengan relación con el producto principal, se incrementa el importe de la transacción sin necesidad de captar clientes nuevos.
Al sugerir complementos útiles y adaptados a las casuísticas y necesidades reales del cliente, se genera confianza y mejora la experiencia del usuario, lo que facilita la fidelización hacia el comercio.
El cross selling permite obtener ingresos adicionales de manera natural a partir de compras existentes, contribuyendo a la estabilidad financiera del negocio y evitando depender de nuevas captaciones de clientes.
El cross selling y el upselling son dos estrategias de venta complementarias, pero con objetivos claramente diferenciados.
El cross selling consiste en ofrecer productos o servicios relacionados con la compra principal. Por ejemplo, si buscas comprar un móvil, se ofrecen fundas o auriculares para que los compres junto al teléfono.
Por otro lado, el upselling (también conocido como venta incremental), busca que el cliente adquiera una versión superior del mismo producto o servicio. Esta intención suele tener un motivo muy marcado, que no es otra que vender un modelo a un precio más alto. Por ejemplo, si estás mirando algún móvil en concreto, te pueden ofrecer un modelo con más almacenamiento o con más funcionalidades.
En resumen, el cross selling amplía la compra con elementos complementarios, mientras que el upselling busca sustituir el producto elegido por una opción aparentemente mejorada.
Para que el cross selling sea realmente efectivo, no basta con ofrecer productos adicionales, sino que es clave construir una estrategia basada en relevancia, contexto y relación con el cliente:
El seguimiento al cliente tras adquirir una compra permite conocer su experiencia con el producto adquirido y detectar nuevas necesidades que pueden dar lugar a oportunidades de venta cruzada.
Priorizar la relación con el cliente antes de presentarle nuevas ofertas aporta valor (ofrecer soporte, asesoramiento o ayuda), aumentando la posibilidad a futuras recomendaciones.
Para proponer productos complementarios realmente útiles, entabla conversación y preguntas abiertas para identificar problemas, mejoras o carencias.
Consultas, interacciones con el producto, actividad en el checkout o solicitudes de información son indicios de que pueden ser oportunidades de cross selling.
En lugar de centrarse solo en las características o en el precio, es más efectivo explicar cómo el producto adicional mejora la experiencia del cliente o resuelve un problema.
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