El pago aplazado ya forma parte de las opciones que utilizan los consumidores para gestionar sus compras. Según los datos de nuestra encuesta sobre “Métodos de pago: La decisión definitiva 2026”, el 32% de los españoles recurre al BNPL (Buy Now, Pay Later) o Compra ahora, paga después de forma habitual u ocasional, aunque su uso varía considerablemente según la edad, el tipo de compra y el importe de la operación.
Para los comercios, incorporar esta modalidad no debería responder únicamente a la tendencia creciente del pago aplazado. La decisión depende de si encaja con el perfil de sus clientes, su ticket medio y las características de su oferta.
¿En qué casos puede tener sentido ofrecer una solución de pago de tipo BNPL? A continuación, analizamos el perfil de los usuarios que más utilizan el pago aplazado, los sectores donde tiene mayor presencia y qué factores debe valorar un comercio antes de incorporarlo a su estrategia de cobros.
El BNPL no tiene el mismo peso en todos los sectores. Los resultados de nuestra encuesta muestran una mayor presencia de esta modalidad en categorías que pueden implicar compras de mayor importe.
La tecnología y electrónica lidera el uso de este tipo de financiación, con un 66%. Le siguen los electrodomésticos y equipamiento para el hogar, con un 57%, y las reservas de viajes y experiencias, con un 34%.
Estos resultados muestran que el pago aplazado tiene una presencia destacada en compras que pueden suponer un desembolso importante. En estos casos, distribuir el coste en varios pagos ofrece al consumidor otra forma de afrontar el importe de la compra.
Además del sector, el perfil del cliente también resulta relevante. En concreto, la edad es una de las variables donde encontramos mayores diferencias.
La Generación Z, de 18 a 28 años, lidera el uso del pago aplazado: un 56% lo utiliza de forma habitual u ocasional. Entre los millennials, de 29 a 44 años, el porcentaje baja al 32%. Por su parte, la Generación X, de 45 a 56 años, registra un 26%, mientras que los baby boomers, de 57 a 76 años, alcanzan el 28%.
En cambio, las diferencias por género son menores en el uso de este método de pago. El 33% de los hombres afirma utilizar el pago aplazado de forma habitual u ocasional, frente al 30% de las mujeres.
Por tanto, los datos muestran que el BNPL tiene una mayor presencia entre los consumidores jóvenes y en determinadas categorías asociadas a compras de mayor importe.
Los datos de nuestra encuesta pueden servir como punto de partida para valorar si el BNPL para comercios encaja con las características de un negocio y con las necesidades de sus clientes.
La tecnología, la electrónica y el equipamiento para el hogar son las categorías donde más se utiliza la financiación, según nuestra encuesta. Se trata de compras que, en muchos casos, implican un desembolso importante.
Por ello, en negocios con un ticket medio elevado, puede tener sentido ofrecer la posibilidad de pagar a plazos una compra, ofreciendo así más flexibilidad al cliente.
No todas las compras tienen las mismas características. Adquirir un dispositivo electrónico, renovar un electrodoméstico o reservar un viaje puede requerir una mayor planificación que realizar una compra de importe reducido.
En un contexto marcado por la inflación y una mayor presión sobre el presupuesto de los hogares, el desembolso inicial puede adquirir un peso mayor en la decisión de compra. Para determinados consumidores, disponer de la posibilidad de distribuir el importe puede facilitar la gestión del gasto sin tener que asumir todo el coste en un único pago.
Para el comercio, ofrecer pago inmediato y pago aplazado permite dar respuesta a diferentes preferencias y situaciones de pago, especialmente en categorías donde el importe de la operación puede convertirse en un factor relevante para completar la compra.
El perfil del cliente es otro factor que conviene analizar. Según nuestra encuesta, más de la mitad de los consumidores de la Generación Z (56%) utiliza el pago aplazado de forma habitual u ocasional. Por norma general, se trata de un público especialmente habituado a los entornos digitales, con mayor predisposición a probar nuevos métodos de pago y con un menor poder adquisitivo.
La diferencia respecto a otros grupos de edad es significativa. Por ello, en los negocios dirigidos principalmente a consumidores jóvenes, el pago aplazado puede ser una alternativa que ayude a los comercios a aumentar su conversión.
Por último, conviene analizar hasta qué punto el importe de una compra puede condicionar la decisión de compra del cliente.
Si determinados productos o servicios requieren un desembolso elevado, ofrecer pago a plazos permite al cliente distribuir ese coste en lugar de asumirlo íntegramente en el momento de la compra.
Conocer quién utiliza BNPL es importante, pero también lo es entender por qué los consumidores eligen el pago aplazado.
Según nuestra encuesta, los tres principales motivos son:
Por tanto, el interés por el Buy Now, Pay Later está relacionado principalmente con la flexibilidad y la gestión del desembolso.
Para los comercios, conocer estas motivaciones ayuda a entender qué busca el cliente cuando elige esta modalidad. No se trata únicamente de pagar más tarde, sino de disponer de diferentes opciones para afrontar una compra.
Aunque existe interés por el pago aplazado, no todos los consumidores quieren ni tienen la necesidad de financiar sus compras.
Nuestra encuesta también analiza los motivos de quienes prefieren no hacerlo. El 63% de los consumidores que no utiliza el pago aplazado prefiere pagar el importe completo en el momento de la compra. Por otro lado, un 36% evita esta opción por temor a tener que asumir intereses o comisiones elevados.
Por ello, incorporar BNPL para comercios puede tener menos relevancia en negocios con tickets reducidos o cuyo público no coincide con los perfiles en los que observamos un mayor uso.
Además, estos resultados ponen de manifiesto la importancia de la transparencia en las condiciones del pago aplazado. Mostrar de forma clara los plazos y los posibles costes asociados ayuda al cliente a conocer las condiciones antes de elegir cómo pagar.
Incorporar BNPL no significa sustituir otros métodos de pago, sino ampliar las opciones disponibles en el checkout. La clave está en integrarlo junto a tarjetas, wallets y otras alternativas relevantes para el perfil de cada cliente, manteniendo una experiencia sencilla y transparente.
Para ello, es importante presentar de forma clara las condiciones, plazos, importes y posibles costes asociados a cada opción, de manera que el consumidor pueda elegir cómo quiere pagar sin añadir pasos innecesarios al proceso de compra.
En definitiva, BNPL puede formar parte de una estrategia de pagos más amplia, pero su incorporación debe responder a las características de cada negocio: el perfil de sus clientes, el ticket medio y el tipo de productos o servicios que comercializa.
En PaynoPain, ayudamos a los comercios a integrar diferentes métodos de pago dentro de una misma plataforma de pago online y adaptar la experiencia de cobro a las necesidades de cada negocio.
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