Una devolución es el proceso por el cual un comercio, ya sea físico u online, reembolsa total o parcialmente el importe de una transacción al cliente tras una compra. Se aplica cuando el cliente no está satisfecho con el producto o servicio, o cuando la transacción debe revertirse por motivos legales o contractuales.
A nivel más técnico, una devolución implica la reversión de una transacción previamente autorizada, devolviendo el importe al mismo método de pago utilizado en la compra. Este proceso puede gestionarse a través de un TPV virtual o una pasarela de pago online, garantizando que el reembolso se procese de forma segura y trazable.
Las devoluciones pueden clasificarse según el tipo de reembolso o compensación que recibe el cliente:
Las devoluciones son un fenómeno habitual en el comercio electrónico. Según fuentes del sector consultadas por EFE, más del 25 % de las compras online en España terminan siendo devueltas, porcentaje que puede aumentar en épocas de rebajas o promociones especiales.
Las razones más frecuentes de devoluciones en ecommerce son:
En España, las devoluciones están reguladas tanto por la ley como por las políticas internas de los comercios. Los principales aspectos a tener en cuenta son:
En todo el territorio Español, según el Real Decreto Legislativo 1/2007, en su artículo 107, se permite devolver el producto en un plazo máximo de 14 días desde su recepción sin justificar el motivo de la devolución. Esta opción es obligatoria para ecommerce y marketplaces, garantizando que los clientes puedan ejercer su derecho de forma sencilla.
Una vez recibida la comunicación y, si corresponde, el producto devuelto, el comercio tiene un máximo de 14 días para reembolsar el importe pagado. El reembolso se realiza mediante el mismo método de pago utilizado en la compra, asegurando que el cliente reciba el dinero de vuelta de manera rápida y segura.
Los comercios están obligados a ofrecer reparación, sustitución o reembolso si el producto no cumple lo prometido o presenta cualquier desperfecto. Es una garantía más que protege al consumidor para asegurarse que recibe un producto funcional y que corresponde con lo anunciado.
Además de las garantías anteriormente mencionadas, cada comercio puede definir condiciones adicionales que pueden ampliar plazos de devolución o definir criterios propios como reembolsos parciales o completos según las condiciones del pedido, cambios de producto, etc.
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